
Hermosa como ninguna
ella canta al compás de todos.
Lleva su ritmo al andar,
cuando da esos pasos musicales
y vibran las curvas
y la perfección
y todo cambia.
La vida se hace lluvia,
se hace canción,
se convierte en locura.
Aquel color de su cuerpo
envuelve al mío
y al de todos a quienes pertenece
por unos minutos eternos.
Me siento sumergirme en ella
y también me hago canción
y ritmo
y compases.

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